He sonreído frente a un poster sin título y no he leído un panel con textos enormes... porque sé que para la física no hay diferencia entre lo bello y lo funcional.
Desde siempre, la función es incomprendida como cuando sustentas un proyecto de diseño; cada uno posee su propia interpretación y forma una opinión con prejuicio.
Por ello, si lo bello inicia con tu impulso de hacer bien lo que debes y lo funcional cuando lo que comunicas da cariño, debemos inspirarnos para revelar la sensibilidad conectora, el ritmo que samaquea tu lenguaje y esa persistencia curiosa que enamora.
Profesional lleno de belleza, recuerda que tu cariño es único. No copia, solo aprovecha y reinventa su trabajo, con diseño.
Recuerda compartir con amor y certeza. Será tu anhelo darlo todo, sin sutilezas...Y si, a pesar de ello, no es correspondido, disfrutarás del camino con amorío y ventas.