Cuando iniciamos en diseño gráfico podemos ver al círculo como un recurso visual de equilibrio ya sea para visualizar colores, construir nuevas formas, realizar diagramas, superponer formas, etc. Por ello, quisiera proponer un pequeño camino y acompañar a un círculo desde su idea-origen hasta cumplir su propósito visual.
“El día que un círculo quería ser parte de una prenda”
Mucho tiempo atrás, en primavera, existía un mundo alternativo donde los diseñadores gráficos tenían una relación estrecha con las formas básicas. Aquí es conocida la experiencia que tuvo “el círculo” que añoraba ser parte de una prenda de vestir y acompañar al humano que la comprara.
Un día, “el círculo” se acercó al diseñador, buscó inspirarlo y dijo: tengo simetría, diámetro, radio, un punto central, curvas exactas, 4 puntos o nodos con manejadores en una distribución específica… pero esto no se trata lo que tenemos, sino, de qué y cómo podemos comunicar, juntos.
El diseñador comentó que esta prenda debería poseer sólo un círculo así que nuestro amigo, estaba contento. Entonces, lo siguiente era apoyar su capacidad de transformación. La prenda tenía un tamaño específico para el estampado; “el círculo” se transformó a un diámetro mayor, no iba a tener trazo o contorno pero sí debía tener un color que lo haga especial. Estaba entre un palisandro, amarillo miel, rojo bordeaux o verde viridiana.
Luego de tener un tamaño y color específico (25 cm diámetro, verde viridiana) decidieron elegir el sistema de impresión serigráfico. Por ello, primero debían contar con el positivo, sea en canson o mica, para poder realizar la matriz y el estampado. Aquí hubo muchos detalles, con lo cual “el círculo” estaba de acuerdo en todo: prenda de algodón, tinta plastisol, color matizado, malla 77, un rasero nuevo y un serígrafo encariñado con los detalles y el acabado.
Al finalizar el estampado, “el círculo” fue llevado a un termofijado donde el calor sellará esta unión que pronto acompañará a la persona que vea la magia que tiene dentro.

Esta historia propone el acercamiento a las bases, la curiosidad y sensibilidad por un lenguaje visual íntimo. Podemos iniciar trabajando en estos puntos:
- Reconocer la forma: nombre, características y términos internos.
- Funciones: como estructura y/o parte de la composición.
- Simbolismo y percepción: según cultura, costumbres, actualidad, etc.
Y si quieres visitar el mundo alternativo de nuestro amigo “el círculo”, solo debes respirar profundamente y mirar con ojos de ilusión y cariño a cada forma que observes. Tu experiencia e intuición te permitirán crear tus propias historias.
Estamos para compartir.

