“Encuentra el ritmo y no lo dejes escapar y baila como si nadie te estuviera mirando”. Jandy Nelson y Bob Fosse
Imagina que te encanta bailar salsa, bachata o festejo; te encuentras en una fiesta y escuchas una canción que te encanta. Podrías sentir que se te eriza la piel, tu mente se activa, tu cuerpo comienza a moverse casi de manera involuntaria y bailas. Esta reacción fisiológica ocurre, metafóricamente, en los proyectos de diseño gráfico. Cuando nos entregan un pedido y es del tipo que nos apasiona trabajar comenzamos a elevar la adrenalina, el cortisol y algo de dopamina para equilibrar; nos metemos de lleno en el baile y disfrutamos cada paso que damos.
Y como todo baile, requiere de ese gustito por ponerle tu estilo propio, ese pasito que pocos saben o esa capacidad de adaptación cuando bailas en pareja. Porque, claro, una cosa es bailar a solas y otra, en pareja. Cuando bailas con alguien debes activar tus neuronas espejo, tu capacidad de empatizar, para poder comprender su ritmo, sus pasos, su estilo, su determinación y luego, guiar y dejarte guiar hasta que se genere algo de confianza y te permita llevar la rienda de todo el baile.
Pero, qué pasa si el ritmo no lo conoces: ¿Cómo puedo entusiasmarme si es algo nuevo para mí?, ¿Y si mi pareja de baila no sabe los pasos? Primero, puedes iniciar cambiando la pregunta por: Si te encanta bailar ¿puedes aprender este nuevo ritmo?, si tu pareja no sabe bailar ¿Cómo puedes guiarla para que disfruten el momento? Recuerda que tú eres la persona apasionada por esta carrera, entonces deberías buscar disfrutarla.
Para este nuevo ritmo (proyecto):
- Inicia por los pasos básicos.
- Busca ejemplos de cómo se hace.
- Identifica estilos que te inspiren.
- Conecta el ritmo con tu propio estilo.
- Practica y disfruta cada movimiento.
- Publica algo.
Y si aun siguiendo los pasos sientes desánimo y pocas fuerzas para practicar algo nuevo en diseño, pues comienza a bailar; aquí no hay metáfora. Mover el cuerpo activará tu sistema simpático y parasimpático para que el cerebro entienda que debe hacer un cambio.
Estás mucho tiempo en esa silla pensando qué hacer y no avanzas; deja que tu cuerpo active el sistema límbico y lo conecte con tu estado racional y digas: ¿Y por qué debo hacer lo mismo de siempre? Si me muevo, se moverán las formas en mi mente, los colores, las tipografías, los formatos, las imágenes y bailaré con todas. Me dejaré guiar primero por los estilos, por sus recursos y luego tomaré el control y disfrutaremos de este hermoso baile.
Estas conexiones con actividades que puedas disfrutar son valiosas para mantener la energía y el entusiasmo a largo plazo. Y si no eres de bailar, busca tu propia metáfora y expande tu forma de pensar sobre el diseño. Recuerda, no olvides moverte. Mantente constante.
Estamos para compartir.

