Inevitablemente hacemos preguntas. Más aún si cuentas con la disciplina de diseño gráfico en tu estructura molecular.
La variable o el tipo de pregunta cambia, radicalmente, según la situación personal, cultural, social o económica en la que nos encontramos. Pero, para no expandirnos a un nivel filosófico, podemos decir que las preguntas construyen caminos llenos de curiosidad.
Veamos el caso de Noha, diseñadora gráfica con experiencia en sistemas de impresión:
Ella iniciaba los proyectos haciendo preguntas clásicas: ¿Cuánto cobro por este diseño? ¿Cuánto cobran el mercado local? ¿Cuánto tiempo me tomará hacer el trabajo? ¿Cómo inicio el proyecto?, etc.
Luego de un tiempo, Noha se dio cuenta que las preguntas que se hacía le generaban muchas respuestas, pero no aportaban a la ejecución del proyecto o a solucionar los problemas. Después de algunas experiencias en el rubro, comenzó a reformular las preguntas, por ejemplo: ¿Qué tipo de servicios puedo ofrecer? ¿Qué tipos de proyectos domino y me retan a mejorar? ¿Tengo un proceso de trabajo? ¿Y si ofrezco un servicio integral en ciertos proyectos?
Tomó en cuenta la situación y la necesidad de hacer cambios que podría controlar. Pudo ver, sentir de manera intuitiva, un camino curioso lleno de energía y enfoque. Noha, se preguntó: muchas personas ofrecen el “diseño” pero no el resultado físico (tarjeta, polos, papelería, viniles, letreros, paneles, PLV, etc); ¿Y si aprendo y me desarrollo en los servicios de impresión? Además, hacer impresiones me permite trabajar con variables algo estables, por ejemplo: cuánto te cobran la impresión, qué proveedores hay en la localidad, qué sistemas imprimen estos soportes, el tiempo de producción*, etc. (*estos podrían cambiar, pero puedes adaptarte).
A partir de ahora, las preguntas no se quedan en ¿Cuánto cobro por el diseño?, sino, ¿Cuánto cobro por el servicio de impresión? Este servicio incluye la parte de diseño e impresión; ambos, inseparables para Noha. Esto le ha permitido organizar una lista de servicios, conocer de sistemas de impresión, tener proveedores, mantenerse atenta al mercado, apoyar a las empresas a solucionar problemas gráficos, etc.
El camino de Noha, es solo uno de los muchos que podemos recorrer o visitar en diseño gráfico. Y claro, no queremos decir que tu horizonte de preguntas puedes cambiar tu situación como profesional gráfico (aunque es muy probable) pero, si ves la necesidad de realizar un cambio mínimo en cómo afrontas ciertas situaciones, permítete incentivar tu curiosidad a través de preguntas.
La curiosidad no se puede separar de las preguntas. Y, la calidad de las mismas dependerá, en gran medida, de tus experiencias, conocimientos y decisiones personales.
Recuerda que, la curiosidad ya la tienes, por evolución. También recuerda, haciendo preguntas alimentas tu inteligencia y tu capacidad de resolver problemas complejos. Todo esto junto a tu capacidad de reconocer patrones, de enfocar tu sistema activador reticular ascendente, tu visión inconsciente, tu habilidad de regular tu núcleo supraquiasmático y todo los superpoderes que tienes como profesional gráfico.
Y, si quieres un punto de partida, inicia por lo esencial. Pregunta: ¿Y si…? ¿Por qué…? ¿Cómo puedo…?
¿Y si cambiamos de aplicaciones gráficas? ¿Y si hacemos un muñeco? ¿Y si lo intentemos con este método? ¿Y si aprendo algo nuevo hoy?
¿Por qué es necesario un cambio? ¿Por qué elegí este camino? ¿Por qué debo hacerlo de esta u otra forma? ¿Por qué se me dificulta organizar mi tiempo?
¿Cómo puedo gestionar este proyecto? ¿Cómo alimento mi alma cada día? ¿Cómo demuestro afecto a mis seres queridos? ¿Cómo mantengo el ritmo de trabajo o aprendiza? ¿Cómo disfrutar cada día lo que hago?
Espero que en cada situación encuentres, en tu interior, un camino lleno de curiosidad y de preguntas relevantes para ti.
Espero te aporte. Estamos para compartir.
