Vivimos en una realidad de 3 dimensiones. Entonces, ¿por qué no usarlas para expresar nuestra curiosidad y creatividad?
¿En qué consiste las 3 dimensiones internas?
La propuesta consiste en mirar hacia dentro y fragmentar la realidad en sucesos intrínsecos de toda persona: la intención, intuición e interpretación.
La intención
Es la fuerza que te ayuda a tomar acción, te ayuda a enfocarte en lo que quieres conseguir y a alinear tus esfuerzos con tu visión. Para tener una intención clara, debes responder a estas preguntas: ¿Qué quiero lograr? ¿Por qué lo quiero hacer? ¿Cómo lo voy a hacer?
La intuición
Es la capacidad de percibir o saber algo sin necesidad de razonarlo. Es una forma de conocimiento rápido e inmediato que se basa en la experiencia previa y conexión con tu inconsciente. La intuición te ayuda a confiar en ti mismo, en tu experiencia y a adaptarte a los cambios.
La interpretación
Es el proceso de darle sentido o significado a lo que experimentamos. Es un conocimiento elaborado y reflexivo que se basa en la información disponible o en las creencias personales. Esto implica tener una visión amplia y flexible de la realidad.
¿Cómo podemos desarrollar estas 3 dimensiones?
Se aplica hace mucho en diseño gráfico, pero pierde valor en el camino. Por ejemplo, cuando se habla de crear “un concepto” para la nueva línea gráfica de una “marca”. Se inicia la búsqueda; según la “intención” que tengas comienzas a navegar por cierto tipo de información tomando una perspectiva específica (intuición) y luego, propones las primeras ideas (interpretación).
¿En qué aporta este método?
- Intensifica las habilidades: Crear propuestas visuales tiene y requiere niveles increíbles de inteligencia y cognición para comunicar visualmente; esto se está perdiendo.
- Permite ser más consciente de tu poder interno y el cómo conectarlo con tus recursos que adquieres en la carrera.
- Una nueva forma de entrenarte con curiosidad interna; explorar dentro para compartir fuera.
¿Cómo lo practicamos?
Primero, como hablamos entre diseñadores, debemos hacerlo visual:

Esta es una forma de explicar cómo funciona:
La intención te ubica en el espacio. La intuición encuentra y explora según tus experiencias y la interpretación es la fuerza de gravedad; da forma a la realidad con ideas, argumentos, propuestas.
Caso práctico:
- Comienza por la intención: Si tienes un pedido, presta atención a los objetivos o propósitos que se plantean en el proyecto. Asimila, reflexiona, piensa en el presente. Recuerda por qué estás realizando esto, qué esperas obtener y cómo puedes lograrlo.
- Elige un camino por intuición: Al comenzar tu búsqueda de información o recursos, recuerda tu “intención” y visualiza las etapas del proyecto y cómo se desarrolla el proyecto perfecto. Si sientes que se te enchina la piel o comienzas a conectar temas y los relacionas (baile conceptual), la recomendación es que inicies por ese camino. Confía en tu percepción y tus experiencias. No te limites a reglas o tus propios prejuicios.
- Interpreta tu realidad: El campo de la interpretación es como la gravedad; atrae tu intención e intuición y construye sentido, significado a las cosas. Tus conocimientos y creencias se convierten en mensajes que transmiten las primeras ideas para el desarrollo de tu proyecto.
Caso simplificado – cotidiano:
Interpreta: Atrae y construye pensamientos simples: “quiero pasar un buen rato con mis amigos y ver una buena película, entonces avisaré con tiempo para que ninguno falle”, “esta película no nos gustará a todos, voy a preguntar por una en común para elegirlo en esta semana”.
Entrena con algo personal. Por ejemplo, “ir al cine con los amigos”.
Dibuja un eje isométrico (imagen de arriba).
Escribe 2 intenciones posibles por la que quieres ir al cine con los amigos: disfrutar juntos, conversar sobre qué tal fue, chismear sobre la semana…
Escribe 2 puntos de intuición: imagina que ya están en el cine, la película que están viendo, los asientos, comentarios y se irán formulando ideas de cómo la van a pasar bonito ese día: comentarios, ideas, bromas…

Caso recontra simplificado: Pregunta y responde
- Intención: ¿qué haré? ¿por qué lo haré? ¿Qué deseo haciéndolo?
- Intuición: ¿Lo puedo visualizar? ¿Me entusiasma este camino? ¿Creo que esto me llena de energía? ¿Físicamente, siento algo especial aquí?
- Interpretación: ¿Tengo ideas de cómo comenzar? ¿Puedo argumentar esto sin problemas? ¿Está claro lo que quiero desarrollar?
Conclusiones:
- Las 3 dimensiones como entrenamiento retórico y práctico pueden aportar en la valoración de los procesos cognitivos en el desarrollo de proyectos visuales.
- Las 3 ins: Intención, intuición e interpretación las usamos de manera natural. Pero, piensa esto: la respiración es algo natural y si lo hacemos conscientemente podemos mejorar el sistema nervioso. Si buscamos reír a voluntad mejoramos el sistema inmune y así, muchas cosas “naturales” que pueden cambiarte la vida.
- Mirar hacia dentro significa potenciar tus habilidades usando métodos que los valoren. Luego, puedes compartirla con tu formación profesional.
- Entrénate con esto, es gratis y tiene muchos beneficios a mediano plazo.
Estamos para compartir.

